Emprendimiento: pasos para montar un negocio

Emprendimiento: pasos para montar un negocio

Iniciar un negocio por cuenta propia siempre será una tarea apasionante, excitante y llena de incertidumbre para cualquier emprendedor, por lo que hay que sentar unas buenas bases desde el principio, tratando de hacer lo correcto en cada una de las fases necesarias en este procedimiento. Todo emprendedor primerizo tiene dudas y preocupaciones sobre distintos aspectos de su negocio, siendo la preparación previa algo vital para que las garantías de éxito aumenten considerablemente. Si te preguntas qué hacer para iniciar un negocio propio, hoy te vamos a dejar todas las claves.

Debemos saber que emprender un negocio no es algo sencillo, y siempre llevará consigo una gran cantidad de esfuerzo, tiempo, inversión, paciencia y, sobre todo, constancia y confianza en tus capacidades. Pese a que cualquiera puede tomar la decisión y lanzarse hacia una aventura de este tipo, son pocos los que terminan teniendo el éxito que desean, ya que no tienen en cuenta todos los factores que vamos a tratar hoy. Te vamos a mostrar los pasos para montar un negocio, fundamentales en cualquier proceso de emprendimiento, para que tu preparación sea la mejor posible antes de tomar esta importante decisión.

Cómo convertirse en emprendedor: primeros pasos para empezar un negocio desde cero

Evaluación personal, comparativa de ideas y estudio de mercado

Antes de empezar a trabajar con los pasos para saber cómo hacer mi propio negocio es imprescindible que el emprendedor se tome cierto tiempo para evaluar su situación actual y sus aspiraciones en el futuro, haciéndose preguntas como las siguientes:

  • ¿Por qué quiero montar mi propio negocio?
  • ¿En qué sector me gustaría desarrollar mi vida profesional?
  • ¿Cuáles son mis debilidades y fortalezas?
  • ¿Cuánto estoy dispuesto a invertir?
  • ¿Estoy preparado para asumir un emprendimiento?

La honestidad es clave en este punto, ya que las respuestas a estas preguntas ayudarán a perfilar el modelo de negocio que se utilizará en el futuro. Tras haberlas analizado, es el momento de generar ideas para encontrar el nicho de mercado perfecto para las necesidades del emprendedor. Aquí hay que analizar varios factores: qué pide el mercado, qué problemas quieren solucionar los clientes, cuáles son las innovaciones que el emprendedor puede aportar a esos mercados, qué hace la competencia en cada sector…

Obteniendo respuestas a estas preguntas, el emprendedor podrá sacar las ideas más interesantes de cara a su proyecto, que deberá comparar y analizar los puntos fuertes y débiles de cada una de ellas. Posteriormente, es fundamental la realización de una investigación de mercado, en la que se obtenga información sobre competidores, proveedores, clientes, intermediarios…, con la finalidad de tomar una decisión en función de la situación actual y las oportunidades disponibles.

Toma de decisiones y retroalimentación

Cuando la información está disponible y las opciones se encuentran encima de la mesa, es el momento de tomar la decisión más importante: qué modelo de negocio se va a lanzar al mercado. Para que la inversión no sea en vano y los siguientes pasos se lleven a cabo con éxito, es vital que el emprendedor se tome su tiempo a la hora de decidir cuál será el plan, cómo se llevará a cabo y qué mercados atenderá su negocio.

Al tomar la decisión definitiva, es vital cubrir con todos los aspectos legales requeridos a la hora de empezar un negocio (registro de nombre y patentes, consolidación legal, hacienda, permisos para realizar la actividad…), así como analizar las formas jurídicas para crear una empresa, con el fin de seleccionar la adecuada. Además, también es recomendable que se permita probar de antemano el producto o servicio a un grupo reducido, preferiblemente de confianza, para recibir retroalimentación sobre sus pros y contras, y poder lanzar al mercado algo que valga la pena de verdad. Crear un negocio no implica un éxito asegurado, y la opinión honesta de personas de confianza puede ser vital para tomar decisiones y mejorar el producto o servicio.

Plan de empresa o de negocios

El plan de empresa, también llamado plan de negocios, es un documento gracias al cual el emprendedor puede analizar la situación del mercado y su entorno, siendo un elemento vital a la hora de presentar el proyecto frente a inversores. Debe estar bien resumido, y contar con ciertos elementos imprescindibles:

  1. Título (nombre del negocio) y resumen. El resumen ejecutivo es vital, ya que es a lo que más atención prestarán los inversores, y tiene que dar la información más importante sobre la empresa, su modelo de negocio, el problema que resuelve a los clientes y cómo lo hace.
  2. Tipo de negocio, situación de la industria, impacto de la actividad en la misma.
  3. Mercado objetivo, estrategias de marketing, debilidades y fortalezas (DAFO).
  4. Desarrollo y diseño del producto o servicio, presupuestos y planes de operaciones del día a día.
  5. Financiación: de dónde proviene, cuánta se necesita, factores a tener en cuenta.

Cómo conseguir financiación 

En la gran mayoría de los casos, la obtención de financiación es un paso crítico a la hora de abrir un nuevo negocio. Es de vital importancia que el plan de empresa se mantenga actualizado en todo momento, para que los potenciales inversores entiendan la situación del negocio en su totalidad. Además de este factor, existen bastantes vías recomendables a la hora de buscar financiación:

  • Solicitar un préstamo a una entidad financiera o bancaria, abrir una línea de crédito, o bien buscar financiación en campañas de crowdfunding.
  • Atraer inversores, ya sean grupos o individuos, que asuman altos riesgos.
  • Adquirir un socio estratégico, es decir, otra empresa que esté interesada en tu producto o servicio y se ofrezca a financiar el proyecto para que salga adelante.
  • Invertir el dinero propio, evitando intereses y posibles inconvenientes.
  • Acudir a familiares y amigos cercanos para presentar las ideas, y ver si alguno de ellos está interesado en sumarse al proyecto aportando capital.
  • Solicitar financiación a incubadoras o aceleradoras de empresas, especializadas en apoyar el crecimiento de startups.

Ayudas y subvenciones para el emprendedor

Ya hemos visto lo que debes hacer si te preguntabas cómo hacer un negocio, pero todavía tenemos que hablar de un apartado muy importante. En España, existen distintas vías para que el emprendedor pueda acceder a ayudas y subvenciones de cara a financiar su negocio y poder desarrollarlo en su totalidad. 

Muchos autónomos pueden beneficiarse de distintas ayudas, que dependen de la comunidad autónoma a la que pertenezcan y a otras condiciones profesionales, mientras que también existen otras ayudas disponibles para proyectos interesantes, cada una de ellas con sus requisitos y condiciones (plataformas colaborativas, ayudas a mujeres emprendedoras, impulso financiero ENISA, ayudas para la internacionalización…). En GDN Asesoría podemos ayudarte sobre las posibles ayudas y subvenciones disponibles para tu situación particular, además de orientarte a la hora de seguir los pasos que te hemos explicado anteriormente.

Habiendo visto los pasos para montar un negocio, volvemos a recalcar la importancia de prestar especial atención a cada uno de ellos, ya que estamos frente a un proceso costoso y complejo en el que se asumen muchos riesgos, por lo que la constancia y el sacrificio son vitales a la hora de conseguir un negocio exitoso.

Si te ha parecido interesante, compártelo:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Atención especializada para tu negocio

ELIGE LOS SERVICIOS QUE MEJOR SE ADAPTAN A TUS NECESIDADES

asesoria en santander para emprendedores

Estoy tramitando el lanzamiento de mi proyecto o llevo pocos años. Quiero cumplir correctamente con mis obligaciones legales.

asesoria en santander para autonomos

Necesito conocer otras formas de gestionar mi negocio, saber si me interesa constituir una sociedad, si tengo derecho a subvenciones o ayudas.

asesoria en santander para sociedades

Necesito ajustar los costes laborales, la Seguridad Social y, sobre todo los impuestos. Definitivamente creo que pago demasiado.